> Ilustración por Nasma para Revista (Des)Cartable

1

Duele

Duele que te hayas dejado llevar

por el laberinto elocuente

por el sol de las noches

y el naufragio de su mente. 

 

Duele como el vidrio

oculto, en la roca oscura

de sus palabras

fingidas por mí. 

 

En la noche del suceso

caminé hacia mi horizonte 

pintado de colores,

y recordé que

con tu llegada 

te abrazaron con destello

cuando no habíamos tenido 

nuestro primer tacto.

 

Ahora veo nuestro 

profundo celeste,

nuestro cielo y el mármol 

hundido por el disparo 

de una tercera voz. 

 

Y sabes, 

 

Duele la herida sanada 

mi llaga vulnerable 

y la puerta 

que te abrió con amor. 

 

Fuiste mi primer 

 “Te amo” sincero 

mi primer sueño hecho

y la primera pluma

que introduje

en cada estrago

de mi vida.

 

Y duele la elocuencia 

de sus palabras

invadidas en tu alma

razón y sentir

mientras soy desposada 

entre calumnias y distorsión. 

 

Duele cómo elegiste confiar

en la tercera voz

que en el valor y el amor

de lo que fue de nosotros.

 

Duele, duele

que te hayas dejado llevar

por esa voz

y olvidar quién soy.

2

Mi última carta

Hoy estuve en el patio

sosteniendo mi libreta

mientras veía las nubes negras.

 

Las vi pensando

que te diré en esta última carta

escrita como versos de despedida.

 

Querido 

ha pasado un largo tiempo

de no saber de ti y vos de mí,

 quiero hablarte por última vez

de aquellos cielos que 

no alcanzamos.

 

Querido, 

¿Te acuerdas de los museos que te enseñé?

al final los visité con tu ausencia,

caminé por los pasillos

me imaginé a nosotros, hablando

de lo que entendimos.

 

¿Te acuerdas de las flores que te hablé?

al final conocí un lugar que hubiésemos ido,

pero, solo estaba yo guardando

 cada rama, cada pétalo y cada destello,

pensando en vos.

 

Abracé cada flor y busqué tu girasol

para darte un ramo, como en marzo.

 

Y recordé las veraneras que

recogía para vos.

 

¿Te acuerdas del rosado?

aprendí a usarlo,

y me hubiese gustado

que vieras mis pasos.

 

¿Te acuerdas del azul?

pude usarlo sin que estuvieses

a mi lado,

como la vez de mi

cumpleaños,

juntos bajo el cielo azul

bailando y pescando.

 

Al final conseguí un pequeño trabajo,

perfeccioné mi tesis

y terminé mi documental.

 

 Al final enfrenté mi inseguridad

elegí el yoga como un medio de paz

encontré mi sanidad

y ya no tuve más ansiedad.

 

Querido,

al final acepté nuestros caminos,

 acepté que decidiste confiar

en esa voz

y olvidar quién soy.

 

Quiero decirte que 

en esta última carta desprendo

cada parte tuya unida a la mía

y cada afección que naufraga en mi mente.

 

En esta última carta deseo

lo mejor para vos.

 

Esta carta la quemo en el fuego

como un signo de adiós,

la quemo

escuchando nuestra canción.

 

En esta última carta

me despido de vos.

3

Te perdono

Te perdono amor

porque le creíste

a los rumores.

 

Te perdono amor

por dejarte llevar

por las malas

interpretaciones.

 

Te perdono por

devolverme

cada flor, cada obsequió

y cada rastro de amor

que dejé en vos.

 

Te perdono sabiendo

que no escucharé tu perdón.

 

Te suelto sabiendo que

cometiste un error.

 

Perdono aquel 19 de junio

perdono cada látigo

que causaste.

Perdono el saber que elegiste

confiar en la tercera voz

y olvidar quien soy.

 

Te perdono tantas cosas amor

sabiendo que no escucharé tu perdón.

 

Perdono esos mensajes

que le enviaste a la que ocasionó

el odio que me tienes.

 

Perdono tus faltas de respeto,

perdono las veces que me

ignoraste.

 

Perdono tu ceguedad

sumergidas en las aguas

pérdidas.

 

Te perdono sabiendo que

cometiste un error,

y sabiendo que vos

en estos momentos

piensas lo peor.


Te perdono amor, no por vos

sino por la paz de mi corazón.

 

Y me perdono a mí misma

por haber seguido contigo

pensando que cambiarías

 y reconocerías el peso

 de tus acciones.

 

Y me perdono a mí misma

el sabiendo esto y, aun así

decido recordarte,

pero eso no significa

que mi puerta esté abierta.

4

Sea donde estemos

Muchos usan a la luna como un objeto de amor

o el encuentro del inicio de una relación.

 

Muchos poetas se inspiraron de ella

relacionaron a sus amantes

con la luna llena.

 

Pero esta vez me inspiro de algo

que solo nos pertenece a nosotros dos.

 

Vos estando acostado en las gradas del regazo

mientras observábamos el cielo

que le llamé “perfecto”

 

Estando en silencio con la brisa serena

esperando el transporte

mientras mirábamos las nubes negras.

 

Esa noche

solo estabas vos y nuestro cielo.

 

El cielo que nos va a pertenecer,

sea donde estemos.

 

Las caminadas permanecerán

en los lugares que anduvimos.

 

Sea donde estemos

una parte de mi corazón será tuyo.

 

Porque fuiste el teclado de mi alma,

el pulso de mi dialéctica desnudez

el color y la esperanza.

 

Sea donde estemos,

que el cielo recuerde el amor

que nos tuvimos.

 

Prométeme que el cuarto no estará en silencio

que el horno seguirá encendido,

y que el café de las mañanas no faltarán.

 

Prométeme que los girasoles florecerán,

que Akira viajará

y que vos serás tú prioridad.

 

Sea donde estemos guarda mis cartas con amor

no quemes mis versos

ni las huellas que dejé en vos.

 

No te preocupes mi amor

el cielo estará con nosotros sea donde estemos.

 

Recuerda que por medio

de estos versos te digo te amo,

por medio de mis cartas te digo te amo

y al tocar tu alma te digo te amo.

 

Recuerda que

el cielo siempre estará con nosotros.

 

Porque el cielo nos pertenece

y esa noche solo estabas vos.

5

Volví a ser

Volví a ser ese pájaro

que encontró su mar infinito.

 

Volví a ser la perla que está

rodeada de sus diamantes favoritos.

 

Volví a sentir la intensidad del fuego

mientras salía de mi abismo.

 

Encontré mi camino

encontré mi destino.

 

Descubrí mi valor

descubrí mi amor.

 

No hay fallas ni heridas,

soy un antibalas sin sequía.

 

Sincronizo la misma sinfonía

unifiqué las diversas melodías.

 

Me veo al espejo

y ahora sé que ya estoy lista.

 

Doy el segundo paso de mis sueños

estoy en mi constante crecimiento.

 

Suelto las rejas, suelto mi destello.

 

No tengo miedo a ser perseguida.

No tengo miedo en quedar en la sola melancolía.

 

Estoy serena conmigo misma.

 

No tengo miedo en decaer

no tengo miedo en ofender.

 

Encontré mi valor

descubrí mi amor.

 

El universo me guía

la soledad, mi compañía.

 

Suelto las rejas y doy la despedida

de la antigua yo.

 

Después de tantos años doy mi firme paso,

no estoy ni estaré arrepentida.

 

Volví a ser el girasol

volví a darme mi valor.

 

Encontré paz en mi interior

y logré comprender la situación.

 

Suelto las heridas y doy la despedida

de la antigua yo.

 

Sigo el camino de mis ensueños

mientras inicio mi nuevo nacimiento.

 

El cielo me da la bienvenida

 

Ya no estaré más en el altar del sacrificio

tampoco rogando a mis adversarios.

 

Seré recordada por mis fieles amantes

seré anhelada por quienes me traicionaron.

 

Levanto mi espada contra el pecador

y me convierto en el defensor.

 

El cielo me da la bienvenida.

 

Vuelvo al jardín de girasoles

tocó mi pincel de colores

y me duermo en mi perfecto horizonte.